El ladrón del fuego (I-II-III) de Terry Deary

junio 28, 2017


Trilogía El ladrón del fuego | Autor: Terry Deary | Páginas: 263-242-248 respectivamente
Editorial: Anaya | Goodreads - Autor - Amazon
PUNTUACIÓN: ★★★☆☆

No estaba muy segura de si escribir esta entrada o no, pues no soy partidaria de escribir "reseñas" de libros que no me han entusiasmado. Y no me interpretéis mal, la saga de El ladrón del fuego me ha gustado, pero tal vez se ha quedado corta a las expectativas que traía.

El ladrón de fuego nos narra la historia de Prometeo, un titán griego que fue castigado y encadenado a una roca en el Cáucaso, y al que toda las mañanas un águila le arrancaba el hígado (que le volvía a crecer durante la noche, sólo para que por la mañana el águila regresara). Prometeo fue el titán que robó el fuego del Olimpo y se lo entregó a los seres humanos, y esa es la causa de su castigo. Logra escapar, aunque se encuentra con su primo Zeus. Después de unas conversaciones algo inconclusas, pactan que Prometeo logrará la libertad si consigue encontrar a un héroe humano (debido al odio que tiene Zeus por los humanos, aunque Prometeo le diga que no todos son malos y destructivos), antes de que la Vengadora (el águila que bajaba todas las mañanas a por su hígado) le encuentre a él. Prometeo (al que suelen llamar Teo a lo largo de la historia) se marcha a través del tiempo y el espacio, hasta llegar a Ciudad Edén, en el año 1858, donde se encuentra con el protagonista del primer volumen de la trilogía.

En esta trilogía tenemos a Jim (primer libro), huérfano, actor junto a su tío y ladrón, que se dedica a ofrecer sus actuaciones en grandes casas de burgueses ricos para así poder robar todo lo que vean de valor. Cuando Teo se cruza en su vida, todo se vuelve un caos.
En el segundo libro, Teo viaja a Ciudad Edén en el año 1795, donde se encuentra con Helen (Nell), la cual hace actuaciones de circo junto a su padre (quienes también, cómo no, se dedican a estafar a la gente y sacarles dinero). En este segundo volumen, la historia se entrelaza con la famosa guerra de Troya, y a mí se me hizo algo más entretenida.
Y por último, pero no menos importante, en el tercer libro Teo viaja a la Ciudad Edén del 1785, aún en busca de su héroe humano. Se cruza con Sam, quien va con su madre estafando y engañando (CÓMO NO) a los ciudadanos, vendiéndoles una mezcla de agua con romero, diciendo que es una medicina milagrosa que lo cura todo. En este libro, deberán enfrentarse a muchos de los conocidos monstruos de la mitología.


Realmente yo soy una fanática de la mitología griega, y cuando me regalaron esta trilogía no muy conocida y que trataba ese tema, me emocioné mucho y automáticamente mis expectativas subieron. Y qué deciros, me ha decepcionado, aunque no llegando a considerarla una mala colección. Terry Deary le daba toques cómicos a la historia casi todo el rato, y eso al principio resultaba entretenido y muy divertido, pero cuando el mismo esquema se va repitiendo en los tres libros... termina por cansar un poco y da pereza continuar. Todo era bastante previsible y las bromas resultaban repetitivas, y ya ni hablar de la trama. Lo único que cambia de un libro a otro son los personajes y el año, porque por lo demás es prácticamente todo igual, por eso a medida que iba leyendo ya me esperaba qué iba a pasar; el autor ya no podía darte sorpresas, incluso con el final...

Sin embargo, no voy a no recomendarlo, porque sí, lo recomiendo. Pero no para lectores muy mayores (ni siquiera a adolescentes) porque les aburriría como a mí (aunque siempre hay excepciones) o lectores que lleven mucho tiempo leyendo. Pero sí para niños y niñas, que estén empezando en la lectura o a los que ya les guste leer, porque estoy segura de que a ellos sí les resultará divertido.

Espero que os haya gustado la primera reseña después de mucho tiempo, escribiéndola me sentía algo oxidada, eh...

¡Un saludo!

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