Nuevas adquisiciones

enero 28, 2017

¡Buenas!

Hoy os traigo las últimas cosillas que se han incorporado a mi estantería. Realmente han sido unas cuantas, así que aquí os las dejo... 😉


Al fin tengo los dos últimos volúmenes de la colección del tío Rick, que se ha ganado mi corazón: Los Héroes del Olimpo. A punto estoy ya de terminar La Casa de Hades, y quiero pero a la vez no quiero saber cómo termina todo en La sangre del Olimpo. Qué difícil es mi vida.



Durante las rebajas de La Casa del Libro, aproveché y conseguí este de Patrick Ness por sólo 5'95€, y estoy deseando leerlo. Pensaba que era una novedad, porque fue la primera vez que lo vi, pero ¿sabéis que su fecha de publicación es del 2008? Me entró aún más curiosidad si cabe...



 AL FIN me hice con libros sobre el feminismo. Me considero feminista, pero aún me queda mucho por aprender sobre esta lucha, así que decidí coger la charla TED que dio Adichie (Todos deberíamos ser feministas), un libro que es exactamente lo que dice su título (Feminismo para principiantes), y por último, uno que había visto recomendado en muchos lugares y que habla del feminismo -sobre todo- en la literatura (Un cuarto propio). Ya he leído el primero (55 escasas páginas) y no me ha podido gustar más... ♡

¿Habéis leído o queréis leer alguno?

Aniki (Hermano mayor), Anna Caballé Fuguet

enero 15, 2017

Título: Aniki (Hermano mayor)
Autora: Anna Caballé Fuguet
Páginas: 136
Saga: --
Editorial: Ediciones Oblicuas
Goodreads - Amazon - Autora
★★★★☆
Sinopsis (de Goodreads): Marcos, un chaval de ocho años, vive al cuidado de su tía Marta en casa de sus padres, unos artistas bohemios que están continuamente de viaje y apenas le prestan atención. La última de sus ocurrencias consiste en adoptar a un niño problemático de diez años. Lo que en principio supone en Marcos un motivo para dudar del amor de sus padres, en cuanto ve a Kai, su nuevo hermano mayor, todo sentimiento negativo se desvanece. A partir de ese momento se inicia entre ellos una inquebrantable relación que supondrá para Marcos el eje central alrededor del cual girará toda su vida.
Aniki, hermano mayor es una novela de profundos y prohibidos sentimientos, de la experiencia que supone el tránsito a la madurez y del despertar de la sexualidad y la homosexualidad.

Gracias a la autora por el envío del ejemplar.*


Por fin, después del parón lector que tuve yo y el parón que hubo en el blog, poco a poco empezamos a ponernos en marcha. La última reseña aquí publicada es del 14 de agosto del 2016. ¿Podéis creerlo? Porque yo no, pero es lo que dice Blogger, y Blogger tiene razón. Una auténtica vergüenza, lo sé.

Pude contactar con Anna gracias a la lectura conjunta de la que os hablé hace un tiempo (tengo la reseña pendiente también), y cuando habló un poco de su novela, inmediatamente le pedí un ejemplar para poder leerla. Se interpusieron los estudios, el parón lector, los incontables cambios que hubo por aquí, e incluso una aventura que hubo en época de lluvias para poder recoger el paquete en las oficinas de Correos... pero finalmente aquí estoy: reseñando este fantástico libro que he devorado en tan sólo dos días, que podrían haber sido incluso menos, pero sólo podía leer por la noche.

No sé ni por dónde empezar a hablar de esta historia. Si sólo pudiera describirla con una palabra, sin duda sería real. La forma de escribir de Anna, su manera de describir lo que siente cada personaje (principalmente Marcos) ha provocado que me quede con la boca abierta más de una vez. Todo se te hace cercano, lees emociones que tiene el protagonista y te sientes identificado, muy identificado.

En esta novela nos encontramos a Marcos, hijo de dos artistas bohemios que casi nunca están en casa y que le han dejado viviendo con su tía Marta. Marcos es un niño algo mimado, pues aunque sus padres casi no le ven, le envían regalos desde donde quiera que estén, y siempre le dan todo lo que pide, a pesar de los esfuerzos de su tía por darle una buena y mejor educación. Todo se tuerce cuando sus padres anuncian que van a adoptar a un niño de diez años, Kai. Marcos se enfada, piensa que sus padres no le quieren, que no les es suficiente con él... en definitiva, se pone celoso desde antes de haber visto siquiera a Kai. Sin embargo, en cuando ve a su nuevo hermano, todo enfado se desvanece.

Kai es un chico callado, frío, que esconde muchos secretos y que no llegamos a conocer del todo al final de la novela, a pesar de que su cambio es palpable a lo largo de las páginas, y esa es otra de las cosas que más me han gustado y sorprendido, se nota el crecimiento interno de todos los personajes de forma natural y, como he dicho antes, real.

Marcos empieza a sentir algo por su hermano que le confunde y cree que está mal, así que durante años lo oculta y lo guarda como su pequeño y preciado secreto. No quiero decir más, pero la relación que tienen Marcos y Kai es una de las más tiernas que he podido leer nunca, es que no tengo palabras para describirla. El amor es tan intenso que emociona.

La novela está narrada en tercera persona, sobre todo centrándose en Marcos, exceptuando el último capítulo y el prólogo, narrados por Marcos y Kai respectivamente. Algo que me ha faltado ha sido el poder conocer un poco más a Kai, a pesar de que se cuenta su historia (lo cual también me ha encantado), he sentido que no llegaba a saber por qué cambiaba un poco pero al mismo tiempo seguía siendo la misma persona reservada y fría. SPOILER Me habría gustado muchísimo saber por qué lloraba aquella noche que Marcos le encontró en el pasillo, aunque yo hice mis suposiciones (porque ya se mencionaba que Marcos le oía a veces sollozar), no ha quedado claro, y era algo que me moría de ganas de saber. FIN SPOILER
También quiero remarcar que el Marcos niño-adolescente ha conectado mucho más conmigo que el adulto, aunque ese no puede ser un pero porque es obvio por mi edad.

Vemos saltos en el tiempo durante todo el libro, alternando entre la niñez, la adolescencia y la edad adulta del protagonista, y no puedo hacer más que aplaudir a Anna por lo genial que ha sido su narración siguiendo este esquema. No te pierdes en ningún momento, sabes de qué época está hablando y lo que quiere decir con lo que cuenta, lo cual a veces es difícil (o imposible) en muchas novelas 👏

Me hizo mucha ilusión que se mencionara la cultura japonesa, el hecho de que a Kai le gustara el anime y el manga (concretamente), porque es algo que a mí me encanta, y cuando supe que a la autora también le gustaba, me sentí más unida aún a la historia (aunque sea sólo un detalle insignificante, hace ilusión, jo). 

Por eso, sólo me queda felicitar a la autora por el maravilloso trabajo que ha hecho en su primera novela. No recomiendo esta lectura a todo el mundo, pues es una historia romántica/LGBT con escenas sexuales que no a todo el mundo le agradan (hace años a mí misma no me entusiasmaban las escenas con sexo explícito, me incomodaba leerlas).

Espero que os haya gustado esta reseña, a pesar de que estaba algo oxidada por todo el tiempo que había pasado sin escribir una... aquí estamos otra vez. No os olvidéis de seguir a Anna en su canal de YouTube, Silbadores de historias 😄


A mí podéis encontrarme en...

Wrap Up - Diciembre 2017

enero 07, 2017

Hasta ahora sólo había hecho un Wrap Up en todo el transcurso y en toda la vida de este blog, pero eso era porque no entendía muy bien de qué trataba... xD Pero finalmente, al empezar a activar el blog de nuevoooo, ¡pues aquí lo traigo!

Lo que falta en este Wrap Up es variedad, porque a lo largo de diciembre he leído tres libros de la misma colección, pero como no me gusta hacer reseñas de libros en colecciones de más de tres volúmenes, prefiero contarlo aquí antes que en una reseña.

He leído los tres primeros de la colección de Los Héroes del Olimpo, por Rick Riordan. Leí la primera colección (la original, Percy Jackson y los dioses del Olimpo) a principios de este año y me enamoró. Ahora me he propuesto releerla en inglés, pero tendrá que esperar a que termine esta.

Son cinco libros, pero como he dicho, de momento sólo he leído los tres primeros:


El héroe perdido: Comencé el libro con algo de miedo, porque Percy me encantaba, y al no tener tanto protagonismo en esta saga tal vez no me gustaba tanto como la otra. Debo admitir que me costó bastante animarme y arrancar con la lectura definitivamente (varios meses, si os digo la verdad), pero cuando empecé a ver fanarts en Pinterest... bueno, no pude resistirme. El primer libro narra la historia de tres de los siete semidioses protagonistas de la profecía, Jason, Piper y Leo. Jason me pareció exasperante al comienzo (no sabría decir por qué), aunque después le cogí cariño y a día de hoy me gusta mucho.
Puntuación: 





El hijo de Neptuno: este libro me gustó más, apareció por fin mi querido Percy y le vimos en acción con sus poderes sobre el agua nada más empezar la novela. Se conoce el Campamento Júpiter, un campamento donde conviven los semidioses hijos de dioses romanos, me gustó muuuucho la idea, a pesar de que no coincidía en algunas formas de pensar de los campistas allí (siempre seré fiel al Campamento Mestizo). Conocemos la historia de otros tres semidioses de la profecía, Hazel, Frank y Percy. La química y la amistad que hay entre ellos es uno de los puntos más positivos que he visto.
Puntuación: 






La Marca de Atenea: este podría ser el que más me ha gustado de los tres, ya que por fin están los siete semidioses juntos y se ven sus poderes e ingenios prácticamente todo el rato. Riordan nos presenta un dilema moral que tienen algunos respecto a una parte de su misión en Roma: la búsqueda de la Marca de Atenea, la cual sólo puede ser desarrollada por los propios hijos de la diosa. Se alternan los capítulos entre todos, y aunque me hubiera gustado leer un poco más a Hazel y Frank, creo que el ritmo de lectura es el indicado.
Puntuación: 







Y hasta aquí el Wrap Up que a partir de ahora activará la sección para todos los meses (o eso espero).
¿Cuáles han sido vuestras lecturas en diciembre, y qué tenéis planeado leer este mes? ¡Contadme, contadme!

Tómate un respiro

enero 06, 2017

La idea de escribir esta entrada se me ocurrió a las 3:01 horas del 1 de enero de 2017. (Por cierto, ¡feliz año!)
Supongo que, como prácticamente todo el mundo, estaba pensando propósitos para el nuevo año que viene, pero sólo se me ocurría esto que vengo a contaros (ya que me parecía que englobaba un poco todo).
Me he dado cuenta de que en esta sociedad en la que -por lo menos yo- vivo, todo el mundo está atado a la tecnología (salvo algunas excepciones, claro está). No quiero decir que esto sea malo; la tecnología ha traído cosas muy buenas, que han ayudado a todo el que lo ha necesitado. Sin embargo, a mí personalmente también me ha traído alguna que otra cosa mala, como puede ser más estrés del adecuado o simplemente la procrastinación. Y no, NO me gusta nada procrastinar, y cada vez que lo hago me siento muy mal conmigo misma.
Aún así, no es eso lo único de lo que vengo a hablar. También vengo para hacer una mención especial a mi cerebro, mi hermoso cerebro, al que le encanta dar vueltas y más vueltas a todo lo que pasa, el que le da mucha importancia a cosas que no la merecen y el que se agobia por cosas sin sentido.
La procrastinación (del latín procrastinare: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro), postergación o posposición es la acción o hábito de retrasar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables. (Gracias, querida Wikipedia, por la aclaración).
Así que, he llegado a la conclusión de que nunca está mal tomarse un respiro. Que si en algún momento me/os sentís agobiados por lo que sea, valen unos minutos para que desconectes, para que te prepares un té de vainilla y caramelo, te sientes en tu habitación o te vayas a dar un paseo y pienses: ¿Qué tengo que hacer? ¿Cómo puedo hacerlo? ¿Cuánto tiempo necesito? ¿Me estoy exigiendo demasiado?... y, en definitiva, tener una conversación contigo mismo. Ni siquiera necesitas mucho tiempo, con diez minutos bastaría. También puedes reunir a la familia o a los amigos y tener una divertida tarde de juegos de mesa, un paseo, o simplemente pasar el rato charlando con ellos.
Creo que todo el estrés que me ha estado rodeando este tiempo ha ido mermando mi creatividad, y NO puedo permitirlo, ¿me oyes, cerebro?
Por eso, mi propósito para este año 2017 es desconectar cuando necesite hacerlo, establecer prioridades tanto en tareas y trabajos como en problemas personales o decisiones que deba tomar. Afrontarlos con lógica y reducir la importancia que le doy a muchas cosas estúpidas. Apagaré mi teléfono móvil y tendré una charla conmigo misma, como he dicho antes, escribiré, jugaré a juegos de mesa y me tomaré un respiro. Traeré cosas nuevas al blog y perderé el miedo a la innovación (en todos los ámbitos de mi vida). Por último, dejaré de buscarle lógica a las cosas que no la tienen.